miércoles, 17 de noviembre de 2010

PESTE BOBA O NEUMOENTERITIS







PESTE BOBA O NEUMOENTERITIS EN LOS TERNEROS

La Peste boba, Diarrea blanca, Disentería blanca, Diarrea colibacilar o Salmonelosis en los terneros es una enfermedad de los terneros lactantes de pocos días de nacidos y caracterizada por diarrea continua.

Si el animal enfermo por Curso de leche o Indigestión no se atiende oportunamente, los gérmenes inofensivos que se encuentran en el aparato digestivo como E. Coli, Paracoli, Enteritides, Salmonellas, etc; utilizarán la leche acumulada como medio de cultivo ideal, para adquirir propiedades patógenas, secretar principios tóxicos que irritan la mucosa gastrointestinal y provocan una infección grave durante las primeras horas de nacimiento, que puede desen-cadenar la muerte del animal.

Otra causa frecuente de la diarrea es la mala curación del ombligo del ternero al nacer, y por otras deficiencias de manejo de las crías.

Síntomas:

Caracterizados por diarrea blanca que después de algunas horas es de color gris sanguinolento, de mal olor, deshidratación intensa, fiebre y gran postración del animal, inapetencia y aveces síntomas de cólicos, varias veces se acompaña de onfaloflebitis (inflamación del ombligo) y artritis (inflamación de las articu-laciones), cuando se presentan las complicaciones pulmonares por la septicemia, la respiración es acelarada y hay moco por la nariz.

Control:

Controlar el consumo de la leche por parte del ternero; higiene y aseo de la ubre y lo más importante, desinfectar el ombligo del ternero con QUIMFARCID, el primer día de nacido. Llevar al ternero a un sitio límpio y fresco.

Algunos autores recomiendan Vacunar a la madre un mes antes de parir contra la Peste Boba para aumentar los anticuerpos en la leche, aunque otros recomienda vacunar al ternero a las pocas horas de nacer con una dosis de vacuna contra Peste Boba.

No hay que olvidar que se debe dar calostro a los terneros en las primeras 12 horas de nacido, para la transferencia de las defensas a través de éste.

Tratamiento:

A los animales enfermos darles primer lugar una papeleta de COCCIDINA, disuelta en media botella de agua y luego administrar por vía oral diariamente, en asocio con 10 - 20 ml de OXITETRACICLINA VICAR y SULFAMETAZINA VICAR.

Este tratamiento debe continuarse hasta la curación del animal (2 a 3 días seguidos), los antibióticos parenterales de VICAR, como la PANAMICINA L.A, VICARPEN, OXITETRACICLINA y UNIMAST se deben administrar según fórmula veterinaria para no cruzar acciones bactericidas y bacteriostáticas que inhiben efectos y se gasta dinero innecesariamente.

La VITAMINA A+E para restaurar las mucosas digestivas. Hidratar el animal con GLUCONATO DE CALCIO o NOVAFOS.
Neumoenteritis (Peste boba o bobita): esta enfermedad de gran importancia económica puede ocasionar numerosas muertes en los primeros dos meses de vida de los becerros, sobre todo en épocas lluviosas. En los que sobreviven a la enfermedad ocurre una detención del desarrollo, que puede repercutir a lo largo de su vida. La causa de la enfermedad es muy variada, siendo responsable de la misma diferentes tipos de virus y complicándose por la acción de varios gérmenes secundarios. Además existen también causas predisponentes como ocurre en la diarrea blanca, que provocan un estado de debilidad en los becerros; tales como una higiene inadecuada, la poca ventilación en las becerreras, hacinamiento, mala alimentación, parasitosis y otras. 
Prevención y control: para prevenirla se emplea la vacunación, utilizando bacterinas mixtas comerciales en los primeros tres a cinco días del nacimiento. Debe complementarse con las medidas higiénicas sanitarias preventivas citadas para la diarrea, así como la curación del ombligo después del nacimiento. Los becerros enfermos se tratarán de acuerdo al cuadro que presenten mediante el empleo de antibióticos, sulfas, reconstituyentes, etc

La Peste Boba: dos formas de la enfermedad, un sólo agente
En el año 1904, en los Llanos venezolanos se presentó una epidemia de peste boba o “derrengadera” en el caballar, que diezmó gran número de ejemplares. Rangel viajó a los Llanos, llevando consigo su microscopio y sus colorantes. En una localidad llamada El Rastro, al norte y cerca de Calabozo, estado Guárico, observa casos de enfermedad y los describe con gran agudeza clínica.
Una vez allí, Rangel analizó la sangre de los animales enfermos y encontró activísimos organismos compuestos por una célula, que ejecutaban los más variados movimientos; “ya avanzan, retroceden y algunos adhieren su parte posterior a un glóbulo rojo y lo alargan, lo deforman, lo hacen girar sobre sí mismo en diversas direcciones y lo abandonan sin disolverlo, recobrando el glóbulo por su elasticidad, su forma primitiva”. Rangel pensó que se trataba de un Tripanosoma: un tipo de organismo que se encuentra en diversas enfermedades. Luego de hacer una aguda observación concluye que el Tripanosoma estudiado es el mismo que produjo la surra de Filipina, denominado Tripanosoma de EvansEs así como Rafael descubrió la peste “Zonza”. Sin embargo siguió estudiando ejemplares enfermos y ve nuevas luces en los casos. Se da cuenta de que hay casos en los que predominan síntomas nerviosos en vez de anemia y lesiones genitales, que presentaban los animales ya examinados. A estos casos los llamó derrengadera.
Rangel describió que los animales que tenían dicha enfermedad “cuando caminaba farseaba de un lado el paso y arrastraba la punta de los cascos; cuando estaba parado no podía mantener el equilibrio. A pesar de que el caballo presentaba anomalías en los miembros al caminar, no sufría parálisis”. Rangel sigue sus observaciones al microscopio y concluye que está frente a una misma enfermedad causada por un mismo organismo, pero con dos formas clínicas: la anemia perniciosa progresiva (peste boba o hermosura) y la forma nerviosa o parésica (derrengadera).

                         Cuadro morfológicotípico de anemia perniciosa
En la publicación del caso de la peste boba, Rangel escribió que inicialmente pensaba que la enfermedad era causada por el Tripanosoma de Evansi, pero luego de las observaciones siguientes, describe que hay dos formas de la enfermad y que ambas se deben al Tripanosoma equinum, descubierto hacía cuatro años en Paraguay.
Luego de la muerte de Rangel, el nombre del agente que causó la peste boba pasó a llamarse Tripanosoma Venezualense, que pasaría a ser una variedad del Tripanosoma Evans. Sin importar cual fuere el caso, el trabajo y los aportes de Rangel sobre la derrengadera fue su hallazgo más trascendental al conocimiento de la patología vernácula.
Tiempo después del brote de la derrengadera, se produjo una elevada mortalidad de ganado bovino en las inmediaciones de Valencia. Las autoridades pensaban que se trataba de la Fiebre de Texas, e inmediatamente enviaron a Rangel para que hiciera las investigaciones pertinentes.
Al cabo de unos días, luego de que Rangel iniciara las averiguaciones, descubre en la piel de dos animales “la bacteria carbonosa clásica”. También demostró la existencia del bacilo que causa la enfermedad llamada ántrax.  Se trataba de una nueva enfermedad llamada “bronquitis verminosa”, cuyos síntomas en los animales eran: tos quintosa, con expectoración, dificultad para respirar, fiebre, enflaquecimiento y anemia. En la autopsia realizada a una cabra, Rangel encontró en los bronquios de los animales unos gusanos de entre 5 y 8 centímetros de largo, y en los pulmones unos nódulos que contenían larvas parecidas al anquilostomo.

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